Niños de Huaral, el tranvía era un vehículo de transporte público (muy parecido al tren), que circulaba sobre rieles en los principales distritos de Lima, por la década de los años cincuenta, sesenta. Funcionaba con energía eléctrica y había tranvías de uno o dos vagones. Era un vehículo silencioso y no contaminaba el medio ambiente. Gorrear tranvía, era la delicia de los escolares de la época. Recordar el tranvía de las ilusiones pasadas, es la nostalgia de los adultos del presente.
Así con la fuerza de un tranvía, lento pero seguro sobre rieles que encaminan a un solo objetivo. Así condujo Don Antonio Meza Cruz, las negociaciones para lograr el título de provincia de Huaral, que se logró el 11 de mayo de 1976. Apareció justo en el momento cuando más se necesitaba a un conductor de esperanzas. Un conductor del vagón de los reclamos de 32 comunidades campesinas. Su experiencia fue de vital importancia para el logro de tan ansiado titulo.
Antonio Meza Cruz, nació en el distrito de Pacaraos. Desde pequeño mostró dotes de líder. Sus paisanos lo recuerdan encabezando las pandillas de niños traviesos, recorriendo las quebradas, bañándose en los puquiales. Subiendo los montes, cabalgando briosos caballos, arriando las vacas. Campeón cazando lagartijas, el primero en su clase. En la fantasía de sus juegos infantiles, el pequeño Antonio era un tranvía verde. Un tranvía que volaba por los aires cruzando nevados, ríos y montañas. Cruzando quebradas y valles en busca de la tierra prometida.
Pacaraos lo recuerda como un joven inquieto y brillante. Locuaz y alegre. Las mozas de su época aun lo recuerdan bailando como un trompo en las fiestas patronales, en los carnavales. Tumbando vacas en la fiesta del rodeo. Dando serenatas a sus preferidas bajo el cielo estrellado de Pacaraos.
Como muchos provincianos, sus deseos de estudio y trabajo lo llevaron a la capital. Donde laboró por mucho tiempo en la antigua empresa de tranvías. Fue representante de los trabajadores tranviarios, conquistando importantes beneficios laborales para su gremio. Fue militante activo de la Unión Nacional Odriísta.
Antonio siempre activo reunió a sus paisanos residentes en Lima y organizó numerosas actividades en beneficio de su querido Pacaraos. Su amor por su familia y Huaral, lo hizo regresar a su terruño, estableciéndose como comerciante. Pronto se ganó el aprecio de sus vecinos por su activa participación en el desarrollo de su comunidad.. El tranvía verde de sus sueños infantiles, siempre lo conducía a buscar el beneficio de su pueblo.
Fue concejal durante la Alcaldía de Don Carlos Mora Parra. Fue Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Mercado de Abastos, de Huaral.
Antonio Meza Cruz, presidió el Comité Procreación de la Provincia de Huaral. Comité integrado por el Sr. Urbano Salvador B. (Tesorero), y Víctor Caro Arroyo (Secretario) que se instaló en 1975. Cumpliendo una magnífica labor con el respaldo del Dr. Teodoro Casana Robles y de las 32 comunidades campesinas.
Antonio Meza Cruz, es un ejemplo de participación ciudadana. Fue paradigma de honestidad y trabajo. Tuvo dos hijos: Antonio Meza Marzano y Gladys Meza Marzano, quienes le dieron muchos nietos, que ahora disfrutan de las aventuras de su abuelo que volaba en un tranvía verde. Dejó de existir el 6 de abril de 1988. Muchos aseguran que lo vieron volar en un tranvía verde conduciendo sueños y esperanzas, rumbo al encuentro de San Pedro.
Así con la fuerza de un tranvía, lento pero seguro sobre rieles que encaminan a un solo objetivo. Así condujo Don Antonio Meza Cruz, las negociaciones para lograr el título de provincia de Huaral, que se logró el 11 de mayo de 1976. Apareció justo en el momento cuando más se necesitaba a un conductor de esperanzas. Un conductor del vagón de los reclamos de 32 comunidades campesinas. Su experiencia fue de vital importancia para el logro de tan ansiado titulo.
Antonio Meza Cruz, nació en el distrito de Pacaraos. Desde pequeño mostró dotes de líder. Sus paisanos lo recuerdan encabezando las pandillas de niños traviesos, recorriendo las quebradas, bañándose en los puquiales. Subiendo los montes, cabalgando briosos caballos, arriando las vacas. Campeón cazando lagartijas, el primero en su clase. En la fantasía de sus juegos infantiles, el pequeño Antonio era un tranvía verde. Un tranvía que volaba por los aires cruzando nevados, ríos y montañas. Cruzando quebradas y valles en busca de la tierra prometida.
Pacaraos lo recuerda como un joven inquieto y brillante. Locuaz y alegre. Las mozas de su época aun lo recuerdan bailando como un trompo en las fiestas patronales, en los carnavales. Tumbando vacas en la fiesta del rodeo. Dando serenatas a sus preferidas bajo el cielo estrellado de Pacaraos.
Como muchos provincianos, sus deseos de estudio y trabajo lo llevaron a la capital. Donde laboró por mucho tiempo en la antigua empresa de tranvías. Fue representante de los trabajadores tranviarios, conquistando importantes beneficios laborales para su gremio. Fue militante activo de la Unión Nacional Odriísta.
Antonio siempre activo reunió a sus paisanos residentes en Lima y organizó numerosas actividades en beneficio de su querido Pacaraos. Su amor por su familia y Huaral, lo hizo regresar a su terruño, estableciéndose como comerciante. Pronto se ganó el aprecio de sus vecinos por su activa participación en el desarrollo de su comunidad.. El tranvía verde de sus sueños infantiles, siempre lo conducía a buscar el beneficio de su pueblo.
Fue concejal durante la Alcaldía de Don Carlos Mora Parra. Fue Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Mercado de Abastos, de Huaral.
Antonio Meza Cruz, presidió el Comité Procreación de la Provincia de Huaral. Comité integrado por el Sr. Urbano Salvador B. (Tesorero), y Víctor Caro Arroyo (Secretario) que se instaló en 1975. Cumpliendo una magnífica labor con el respaldo del Dr. Teodoro Casana Robles y de las 32 comunidades campesinas.
Antonio Meza Cruz, es un ejemplo de participación ciudadana. Fue paradigma de honestidad y trabajo. Tuvo dos hijos: Antonio Meza Marzano y Gladys Meza Marzano, quienes le dieron muchos nietos, que ahora disfrutan de las aventuras de su abuelo que volaba en un tranvía verde. Dejó de existir el 6 de abril de 1988. Muchos aseguran que lo vieron volar en un tranvía verde conduciendo sueños y esperanzas, rumbo al encuentro de San Pedro.

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